La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
El mensaje de Jesús nos invita a notar que su paz es distinta a la del mundo; no depende de circunstancias externas. Nos recuerda que, aun cuando el entorno sea turbulento, podemos confiar en una calma que sobrepasa el ruido y el temor, manteniendo el corazón estable.
Lee este versículo en voz alta cada mañana y guárdalo en tu teléfono. Cada vez que sientas ansiedad, repite la frase ‘no se turbe vuestro corazón’ para recordarte la promesa de Jesús y permitir que su paz guíe tus pensamientos.