En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
La oración nocturna de David muestra una confianza profunda en que la presencia de Jehová protege el sueño. Muchas tradiciones cristianas entienden que, al reconocer a Dios como nuestro refugio, podemos entregarnos al descanso sin temor, sabiendo que Él vela por nuestro bienestar.
Antes de dormir, escribe en un papel ‘En paz me acostaré’ y colócalo bajo la almohada. Repítelo en silencio mientras cierras los ojos, permitiendo que la certeza de la protección divina acompañe tu descanso y reduzca cualquier pensamiento intranquilo. Así tu noche será más serena y confiada.