ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
El salmista nos recuerda alabar a Jehová reconociendo su bondad infinita. Cada día trae la evidencia de su misericordia que nunca falla, y al reconocerla, nuestro corazón se abre a la gratitud. Esta declaración nos llama a observar los pequeños actos de gracia que rodean nuestra vida.
Lee este versículo en voz alta al comenzar tu día y escribe una frase que exprese tu agradecimiento por la bondad que experimentas. Guarda la frase en tu teléfono para revisarla cuando necesites recordar la misericordia constante de Dios en tu corazón.