Tito

Capítulo 3

15 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra.
  2. 2
    Que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.
  3. 3
    Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros.
  4. 4
    Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
  5. 5
    No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;
  6. 6
    El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
  7. 7
    Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.
  8. 8
    Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.
  9. 9
    Mas las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y debates acerca de la ley, evita; porque son sin provecho y vanas.
  10. 10
    Rehusa hombre hereje, después de una y otra amonestación;
  11. 11
    Estando cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio.
  12. 12
    Cuando enviare á ti á Artemas, ó á Tichîco, procura venir á mí, á Nicópolis: porque allí he determinado invernar.
  13. 13
    A Zenas doctor de la ley, y á Apolos, envía delante, procurando que nada les falte.
  14. 14
    Y aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos necesarios, para que no sean sin fruto.
  15. 15
    Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén. A Tito, el cual fué el primer obispo ordenado á la iglesia de los Cretenses, escrita de Nicópolis de Macedonia.