El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
El salmista declara que Dios sana a los quebrantados de corazón y cubre sus heridas, una imagen tierna que habla del cuidado divino. Este mensaje resalta la capacidad de Dios para reparar el interior herido, ofreciendo consuelo que trasciende el dolor físico y nos lleva a una paz renovada.
Anota este versículo en una hoja y colócala en tu escritorio. Cada vez que te sientas cansado, léelo y visualiza a Dios como un médico que restaura tu corazón. Compartir la frase “El sana a los quebrantados” con un vecino puede ser una semilla de esperanza.