Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Isaías promete que, al atravesar aguas y fuego, Dios estará a nuestro lado, impidiendo que nos ahoguemos o quememos. La metáfora de los elementos naturales representa los desafíos intensos que podemos enfrentar, y la certeza de su presencia nos brinda seguridad y ánimo para seguir adelante sin temor.
Antes de iniciar una tarea difícil, recita este pasaje y respira profundamente, recordando que no estás solo. Guarda la frase “no te anegarán” en tu móvil; al verla, te recordará que la protección divina está presente incluso en los momentos más turbulentos.