Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
En este texto se revela que el Señor conoce planes llenos de paz para cada uno de nosotros. No son intenciones de daño, sino un propósito que lleva a un futuro esperado con confianza. Reconocer que Dios ya tiene un fin preparado nos brinda una esperanza firme, aun cuando el presente parezca incierto.
Anota este versículo en tu diario y, al cerrar el día, repite en silencio la promesa de paz. Deja que esa frase guíe tus oraciones, pidiendo discernimiento para reconocer los planes de Dios en tu vida cotidiana.