Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Este versículo presenta al Dios de esperanza como la fuente que llena nuestras vidas de gozo y paz cuando creemos. La confianza en Él permite que la esperanza crezca y se multiplique, no por nuestro propio esfuerzo, sino por la virtud que el Espíritu Santo derrama en nuestro corazón.
Antes de iniciar tu día, recita en voz alta este pasaje y respira profundo. Guarda la frase “por la virtud del Espíritu Santo” como recordatorio en tu móvil; cuando te sientas agobiado, léela y permite que el Espíritu renueve tu alegría y serenidad interior.