Plan de lectura: 12 días de esperanza · Día 8 de 12

Esperanza que no avergüenza

Romanos 5:5 · Reina-Valera 1909 (dominio público)

Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.

Este pasaje asegura que la esperanza, cuando está arraigada en el amor divino, nunca causa vergüenza. El Espíritu Santo derrama ese amor en nuestros corazones, haciéndonos portadores de una confianza digna. Así, la esperanza se vuelve un testimonio vivo de la gracia que recibimos, invitando a otros a percibir la luz de Dios.

Antes de cerrar tus ojos por la noche, repite este versículo en silencio y siente el calor del amor divino. Anota en una libreta la frase “el amor de Dios está derramado” y revísala cuando enfrentes dudas, recordando que la esperanza no necesita justificación externa.