Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
El salmo nos invita a notar la profunda alegría del que ha recibido el perdón divino; sus iniquidades ya no pesan, sus pecados son borrados como si nunca hubieran existido. Esa bienaventuranza nos recuerda que la gracia supera cualquier culpa.
Escribe este versículo en un papel y colócalo donde lo veas al comenzar el día, recordando que tu culpa ha sido borrada. Luego, dedica unos minutos a agradecer a Dios por esa gracia y a liberar cualquier remordimiento que aún guardes.