Salmos

Capítulo 32

11 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
  2. 2
    Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería.
  3. 3
    Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día.
  4. 4
    Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)
  5. 5
    Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
  6. 6
    Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
  7. 7
    Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
  8. 8
    Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.
  9. 9
    No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, para que no lleguen á ti.
  10. 10
    Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
  11. 11
    Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: y cantad todos vosotros los rectos de corazón.