Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Este consejo final de Pablo subraya la necesidad de soportar y perdonar mutuamente, siguiendo el ejemplo de Cristo. Notar la práctica constante del perdón fortalece la comunidad y alivia el corazón.
Al terminar el plan, repasa los 14 versículos y elige uno que resuene hoy. Escríbelo en tu agenda y recítalo cada vez que sientas que una queja surge, recordando perdonar como Cristo lo hizo.