Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
El llamado a la benignidad y la misericordia enfatiza que el perdón mutuo refleja el perdón que Cristo nos mostró. Notar esta correspondencia nos alienta a cultivar la amabilidad.
Hoy, escribe una nota de aprecio para alguien que haya sido amable contigo y envíasela. Al reconocer su bondad, también abres espacio para perdonar y ser perdonado.