Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.
Jesús enseña que el perdón que otorgamos a los demás abre la puerta al perdón que recibimos del Padre. Notar la relación de reciprocidad nos lleva a valorar la compasión como camino de gracia.
Hoy, escribe el nombre de una persona a quien necesites perdonar y envíale, si puedes, una breve nota de reconciliación. Esa acción concreta refleja la promesa de ser perdonado también.