Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Este pasaje advierte que la falta de perdón hacia los demás afecta la propia relación con el Padre. La ausencia de perdón crea una barrera que impide recibir la gracia divina.
Haz una lista de resentimientos que aún guardas y ora pidiendo la fuerza para soltarlos. Luego, quema suavemente la lista (con seguridad) como símbolo de liberar esas ofensas.