2 Corintios

Capítulo 2

17 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    ESTO pues determiné para conmigo, no venir otra vez á vosotros con tristeza.
  2. 2
    Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel á quien yo contristare?
  3. 3
    Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros.
  4. 4
    Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que supieseis cuánto más amor tengo para con vosotros.
  5. 5
    Que si alguno me contristó, no me contristó á mí, sino en parte, por no cargaros, á todos vosotros.
  6. 6
    Bástale al tal esta reprensión hecha de muchos;
  7. 7
    Así que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza.
  8. 8
    Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él.
  9. 9
    Porque también por este fin os escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo.
  10. 10
    Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en persona de Cristo;
  11. 11
    Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones.
  12. 12
    Cuando vine á Troas para el evangelio de Cristo, aunque me fué abierta puerta en el Señor,
  13. 13
    No tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.
  14. 14
    Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar.
  15. 15
    Porque para Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden:
  16. 16
    A éstos ciertamente olor de muerte para muerte; y á aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién es suficiente?
  17. 17
    Porque no somos como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios: antes con sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.