2 Corintios

Capítulo 5

21 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.
  2. 2
    Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial;
  3. 3
    Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos.
  4. 4
    Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados, sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
  5. 5
    Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu.
  6. 6
    Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor;
  7. 7
    (Porque por fe andamos, no por vista;)
  8. 8
    Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
  9. 9
    Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables:
  10. 10
    Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo.
  11. 11
    Estando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos.
  12. 12
    No nos encomendamos pues otra vez á vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón.
  13. 13
    Porque si loqueamos, es para Dios; y si estamos en seso, es para vosotros.
  14. 14
    Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos;
  15. 15
    Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.
  16. 16
    De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.
  17. 17
    De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
  18. 18
    Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió á sí por Cristo; y nos dió el ministerio de la reconciliación.
  19. 19
    Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.
  20. 20
    Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
  21. 21
    Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.