Proverbios

Capítulo 5

23 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    HIJO mío, está atento á mi sabiduría, y á mi inteligencia inclina tu oído;
  2. 2
    Para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
  3. 3
    Porque los labios de la extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite:
  4. 4
    Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como cuchillo de dos filos.
  5. 5
    Sus pies descienden á la muerte; sus pasos sustentan el sepulcro:
  6. 6
    Sus caminos son instables; no los conocerás, si no considerares el camino de vida.
  7. 7
    Ahora pues, hijos, oidme, y no os apartéis de las razones de mi boca.
  8. 8
    Aleja de ella tu camino, y no te acerques á la puerta de su casa;
  9. 9
    Porque no des á los extraños tu honor, y tus años á cruel;
  10. 10
    Porque no se harten los extraños de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño;
  11. 11
    Y gimas en tus postrimerías, cuando se consumiere tu carne y tu cuerpo,
  12. 12
    Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión;
  13. 13
    Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, y á los que me enseñaban no incliné mi oído!
  14. 14
    Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.
  15. 15
    Bebe el agua de tu cisterna, y los raudales de tu pozo.
  16. 16
    Derrámense por de fuera tus fuentes, en las plazas los ríos de aguas.
  17. 17
    Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.
  18. 18
    Sea bendito tu manantial; y alégrate con la mujer de tu mocedad.
  19. 19
    Como cierva amada y graciosa corza, sus pechos te satisfagan en todo tiempo; y en su amor recréate siempre.
  20. 20
    ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la ajena, y abrazarás el seno de la extraña?
  21. 21
    Pues que los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas.
  22. 22
    Prenderán al impío sus propias iniquidades, y detenido será con las cuerdas de su pecado.
  23. 23
    El morirá por falta de corrección; y errará por la grandeza de su locura.