Plan de lectura: 12 días de esperanza · Día 5 de 12

Aliento para el alma

Salmos 42:11 · Reina-Valera 1909 (dominio público)

¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.

El salmista interroga a su propia alma, reconociendo la tristeza que a veces nos invade, pero luego dirige su mirada a la espera en Dios. Al alabar al Señor, encuentra salvación y consuelo. Esta dualidad muestra que la esperanza florece cuando, pese al desánimo, elegimos confiar y adorar al Dios que nos salva.

Escribe en un papel la pregunta “¿Por qué te abates?” y colócala donde la veas a menudo. Cada vez que la leas, responde con una oración de alabanza y recuerda que Dios es tu salvación. Compartir este ejercicio con un amigo puede fortalecer la esperanza mutua.