Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
El texto invita a observar la brevedad de cada día y a soltar la carga de lo que aún no ha llegado. Cuando el futuro se vuelve una sombra de preocupación, el presente puede ser un refugio de paz si aprendemos a vivir en él.
Lee este versículo en voz alta antes de dormir, respira profundamente y permite que la frase “basta al día su afán” se quede en tu mente mientras entregas los planes del mañana al Señor.