Salmos

Capítulo 144

15 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, que enseña mis manos á la batalla, y mis dedos á la guerra:
  2. 2
    Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí.
  3. 3
    Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿ó el hijo del hombre, para que lo estimes?
  4. 4
    El hombre es semejante á la vanidad: sus días son como la sombra que pasa.
  5. 5
    Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: toca los montes, y humeen.
  6. 6
    Despide relámpagos, y disípalos; envía tus saetas, y contúrbalos.
  7. 7
    Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños;
  8. 8
    Cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.
  9. 9
    Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: con salterio, con decacordio cantaré á ti.
  10. 10
    Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.
  11. 11
    Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.
  12. 12
    Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio;
  13. 13
    Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; nuestros ganados, que paran á millares y diez millares en nuestras plazas:
  14. 14
    Que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; que no tengamos asalto, ni que hacer salida, ni grito de alarma en nuestras plazas.
  15. 15
    Bienaventurado el pueblo que tiene esto: bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.