Salmos

Capítulo 38

22 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
  2. 2
    Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.
  3. 3
    No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
  4. 4
    Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.
  5. 5
    Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.
  6. 6
    Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.
  7. 7
    Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
  8. 8
    Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.
  9. 9
    Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.
  10. 10
    Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
  11. 11
    Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.
  12. 12
    Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.
  13. 13
    Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.
  14. 14
    Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.
  15. 15
    Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.
  16. 16
    Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
  17. 17
    Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.
  18. 18
    Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.
  19. 19
    Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
  20. 20
    Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
  21. 21
    No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
  22. 22
    Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.