Job

Capítulo 29

25 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    Y VOLVIÓ Job á tomar su propósito, y dijo:
  2. 2
    ¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,
  3. 3
    Cuando hacía resplandecer su candela sobre mi cabeza, á la luz de la cual yo caminaba en la oscuridad;
  4. 4
    Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;
  5. 5
    Cuando aun el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí;
  6. 6
    Cuando lavaba yo mis caminos con manteca, y la piedra me derramaba ríos de aceite!
  7. 7
    Cuando salía á la puerta á juicio, y en la plaza hacía preparar mi asiento,
  8. 8
    Los mozos me veían, y se escondían; y los viejos se levantaban, y estaban en pie;
  9. 9
    Los príncipes detenían sus palabras, ponían la mano sobre su boca;
  10. 10
    La voz de los principales se ocultaba, y su lengua se pegaba á su paladar:
  11. 11
    Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:
  12. 12
    Porque libraba al pobre que gritaba, y al huérfano que carecía de ayudador.
  13. 13
    La bendición del que se iba á perder venía sobre mí; y al corazón de la viuda daba alegría.
  14. 14
    Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; y mi toca era juicio.
  15. 15
    Yo era ojos al ciego, y pies al cojo.
  16. 16
    A los menesterosos era padre; y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia:
  17. 17
    Y quebraba los colmillos del inicuo, y de sus dientes hacía soltar la presa.
  18. 18
    Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días.
  19. 19
    Mi raíz estaba abierta junto á las aguas, y en mis ramas permanecía el rocío.
  20. 20
    Mi honra se renovaba en mí, y mi arco se corroboraba en mi mano.
  21. 21
    Oíanme, y esperaban; y callaban á mi consejo.
  22. 22
    Tras mi palabra no replicaban, y mi razón destilaba sobre ellos.
  23. 23
    Y esperábanme como á la lluvia, y abrían su boca como á la lluvia tardía.
  24. 24
    Si me reía con ellos, no lo creían: y no abatían la luz de mi rostro.
  25. 25
    Calificaba yo el camino de ellos, y sentábame en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.