Job

Capítulo 32

22 versículos · Reina-Valera 1909 (dominio público)

  1. 1
    Y CESARON estos tres varones de responder á Job, por cuanto él era justo en sus ojos.
  2. 2
    Entonces Eliú hijo de Barachêl, Bucita,, de la familia de Ram, se enojó con furor contra Job: enojóse con furor, por cuanto justificaba su vida más que á Dios.
  3. 3
    Enojóse asimismo con furor contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado á Job.
  4. 4
    Y Eliú había esperado á Job en la disputa, porque eran más viejos de días que él.
  5. 5
    Empero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, su furor se encendió.
  6. 6
    Y respondió Eliú hijo de Barachêl, Bucita, y dijo: Yo soy menor de días, y vosotros viejos; he tenido por tanto miedo, y temido declararos mi opinión.
  7. 7
    Yo decía: Los días hablarán, y la muchedumbre de años declarará sabiduría.
  8. 8
    Ciertamente espíritu hay en el hombre, é inspiración del Omnipotente los hace que entiendan.
  9. 9
    No los grandes son los sabios, ni los viejos entienden el derecho.
  10. 10
    Por tanto yo dije: Escuchadme; declararé yo también mi sabiduría.
  11. 11
    He aquí yo he esperado á vuestras razones, he escuchado vuestros argumentos, en tanto que buscabais palabras.
  12. 12
    Os he pues prestado atención, y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya á Job, y responda á sus razones.
  13. 13
    Porque no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría: lanzólo Dios, no el hombre.
  14. 14
    Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.
  15. 15
    Espantáronse, no respondieron más: fuéronseles los razonamientos.
  16. 16
    Yo pues he esperado, porque no hablaban, antes pararon, y no respondieron más.
  17. 17
    Por eso yo también responderé mi parte, también yo declararé mi juicio.
  18. 18
    Porque lleno estoy de palabras, y el espíritu de mi vientre me constriñe.
  19. 19
    De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
  20. 20
    Hablaré pues y respiraré; abriré mis labios, y responderé.
  21. 21
    No haré ahora acepción de personas, ni usaré con hombre de lisonjeros títulos.
  22. 22
    Porque no sé hablar lisonjas: de otra manera en breve mi Hacedor me consuma.